Polígono con forma de tea

Tengo una teoría. La verdad, tengo varias teorías. Algunas las he contado en el podcast y juanito me dice que son osadas, básicamente exigiéndome un análisis mediante método científico para comprobarlas. No tiene mucho sentido, porque las teorías son eso, teorías. Uno puede teorizar sobre lo que quiera. Hay gente que piensa que la tierra es plana y otros dicen que es redonda. Mi profesor de ciencias sociales, que era un abogado frustrado, aparte de tratarnos mal de manera sustancial como un elemento esencial de sus clases y no por accidente, llegaba siempre con un código civil a dar clases de educación cívica, cuando no lo necesitaba para nada. En fin, ese profesor decía que la tierra era un geoide. Cuando uno le preguntaba qué era un geoide, era básicamente un «polígono con forma de tierra». Claro, así cualquiera po. entonces yo soy un alvaroide, la natalia es un natoide y la emilia un emoide. Polígono con forma de emi. Cuando cada categoría es un individuo, la categoría no existe, diría mi profe de lógica. O tal vez, el individuo no existe, diría mi profe de filosofía, mientras desaparece en un haz de luz proveniente del gato vivo de schrodinger.

Puta, ya hice desaparecer a mi profesor de filosofía y todavía no les cuento la teoría. Vamos. Tengo la teoría de que cuando a uno le diagnostican el autismo, o más bien cuando a uno le hace total sentido que le digan que es autista (porque si empezamos de la base de que hay que diagnosticar el autismo, puede ser que te lo diagnostiquen por error, por eso que es imposible diagnosticarlo) uno se pone más autista aún. Es la teoría a la que yo llamo «la ley del péndulo» y luego de llamarla así me creo original por dos segundos, pero luego me doy cuenta que la ley del péndulo es un concepto que me antecede de manera casi ridiculizante. Me gusta la palabra en inglés para anteceder. Es «predate», que literalmente significa «prefechar» o sea, ser de fecha anterior, pero que también significa «depredar» como lo que hace un tigre con hambre y un humane sin hambre pero con ansias de poder. Me gusta esa idea de que algo que estuvo antes que tú te depreda. También me pregunto cuanta gente pelotuda va a dejar de leer el blog solo porque puse humane, porque «no se dice así» y puras huevadas impuestas por la real academia española de la lengua, que ha tenido 11 mujeres en 400 años y que de real no tiene nada, porque cuando estás a 16 mil kilómetros de los que se supone que te dicen cómo hablar, y que además se robaron todo lo que pudieron porque mandaron a sus peores ladrones a conquistar, la diferencia entre realidad y realeza se pierde en un mar, o más bien dicho, en el oceáno.

En fin, lo primero es no confundir la ley del péndulo con la ley del pene dulo, que vendría a ser algo así como el porcentaje de dureza del micrófono de carne que le habilita para encontrarse enhiesto y en condiciones de ejercer sus funciones sexuales, pero pronunciada por el chino del chiste del perro que salva al niño. Si no se saben el chiste del perro que salva al niño, me escriben no más.

Ok, volviendo a la ley del péndulo. Cuando me dijeron que era autista, aparte de decir un tremendo «AHHHHHHHH POR EEEEEEESO» y repetirlo de manera incesante durante meses hasta el día de hoy, me puse más autista. Parece obvio, porque me di cuenta de que muchas cosas que hacía eran por el famoso mascaraje, enmascaramiento, o masking, palabra que no me gusta porque solo falta ponerte «tape» para que signifique huincha de embalaje. Entonces, aquí estoy, ahora sabiendo que soy autista, y las primera reacciones de péndulo fueron no hablar más en fiestas porque como les contaba, ahora sé que no necesito llamar la atención, o no asistir a lugares ni reuniones a las que no quiero ir porque ahora sé que no quería ir porque veo el mundo en escala de fa mientras todos lo hacen en escala de sol. La cosa es que ahora siento que han comenzado algunas reacciones medio biológicas, quizás inducidas por mi autoconocimiento. Por ejemplo, ahora me molestan más los ruidos que antes. Estoy en una cafetería y me puse servilletas en los hoyos de las orejas porque el sonido me tenía enfermo. No recuerdo si antes me molestaba y me hacía el weon, porque me daba verguenza o simplmente no me molestaba.

Ahora más que antes quiero ponerme la misma ropa, la que me gusta y me hace sentir cómodo y tranquilo y seguro. No necesariamente la ropa individual, sino la categoría de ropa que me gusta. Calcetines suaves, pantalones de buzo, poleras de manga corta con chalecos largos, poleras de manga larga con chalecos sin mangas. Seguro que antes me dirían rebelde, o RBD, pero ahora me da lo mismo lo que me digan.

Digo esto porque creo que a más de alguien le debe estar pasando lo mismo y me pregunto si es necesario tener un examen médico creado, administrado y evaluado por neurotípiques (ahí se van diez pelotas más) para saber que uno es autista, neurodivergente o raro, y en el fondo quedar con permiso para serlo. Es pedirle a los normales que te den permiso para ser raro. Y si no te lo dan? Algo ahí me huele a mojón. Es como que las mujeres le pidieran permiso a los hombres para tener derechos, algo que ha ocurrido durante siglos. Solo cuando dejaron de hacerlo y salieron a marchar con las tetas al aire, escandalizando a los hombres a los que les gusta ver las tetas en las películas porno, pero no en la calle porque en la calle no las pueden controlar, pudieron finalmente instalar de verdad el tema profundo y esencial para la especie humana de que una mujer que no quiere tener un hijo no tiene por qué tenerlo solo porque a un cura pedófilo le molesta tener menos opciones de niños para abusar, o porque a un republicano le duele la pichula, por cualquier motivo, porque a los republicanos les tiene que doler mucho la pichula de solo meterla para tener hijos, que es lo que dicen que hay que hacer y supongo que hacen, porque uno siempre hace lo dice, no?

Entonces, supongo que estoy proponiendo que los autistas también salgamos a marchar con las tetas al aire. No creo que la solución para que el autismo sea reconocido como una «identidad» como tan sabiamente dijeron mis queridas Naty FM y Soa Xime, sea seguir pidiéndole permiso a los normales para ser raros, y que más encima nos cobren con un examen que las isapres no van a reembolsar, no porque sea un examen de autismo, sino porque las isapres no reembolsan nada que tenga que ver con la salud de las personas, porque su negocio es que estemos sanos, no que nos enfermemos. Creo que deberíamos hacer una lista de conductas autistas. Una lista inductiva. De tanto repetirse conductas autistas, las ponemos en nuestro listado autista y el que quiera las lee. Si te das cuenta de que tienes esas conductas, bienvenido, bienvenida, bienvenide. (ahora si que ya nadie está leyendo). Si te sientes un poco identificado porque solo tienes dos conductas de, por ejemplo, 100, o sea, pero te sientes más cómodo ahora que sabes que esas dos conductas las tienen más personas, sigues estando bienvenide.

Es una teoría no más, recuérdenlo. También tengo la teoría de que las personas neurodivergentes no están ni ahí con el éxito ni son competitivas con el resto. también tengo la teoría de que cuando te comes un crudo, no está realmente crudo porque la carne se cuece con el limón que le echas. También tuve la teoría de que todos los vendedores de cuchuflíes en la playa vivían al final de la playa en unas casas especiales, pero la abandoné porque caminé hasta el final de la playa y no había nadien. (ahí, desafiando a la RAE). Teoricé que el viejito pascuero no existía porque no podía entrar a las casas sin chimenea y ahí tenía razón. En ambos casos utilicé el método científico de la manera más simple. Observación. Fui al final de la playa y no había casas. Cagó la teoría. Miré todas las casas y no todas tenían chimenea, sin embargo en todas había regalos. No es posible el viejo pascuero. Eso sí, a los 13 años. Antes de eso, me negaba religiosamente a comprobarlo.

Hasta el día de hoy teorizo que dios no existe porque era una forma de explicarse las tormentas, las lluvias, la nieve y el paso del día y la noche y por eso lo hacía vivir en las nubes, pero los hermanos wright echaron todo eso abajo, sin embargo por algún motivo extraño nadie le pide método científico a los que creen en dios. De hecho, nos pide método científico para comprobar que dios no existe. Curioso. Demuéstrame que no está lloviendo. Ok, no está cayendo agua. Ah, pero yo sí creo que está lloviendo así que está lloviendo. Yo sé que estoy mojado. Y tu le miras la chaqueta seca. En fin, esa es harina de otro costal y material para otra entrada.

Yo voy a hacer mi lista para definir el autistoide, o polígono con forma de autistas. Si no le gusta a los científicos, me tendrán que demostrar que el autismo no existe

Comentarios

One response to “Polígono con forma de tea”

  1. Avatar de Conny
    Conny

    Me reí muchas veces . Alvaroide de aquí a Viña !!! En representación de los raros y los “ neuhaztever “ – se transformó en mi palabra favorita ❤️.

    Y si .. detesto el “elles” pero seguí leyendo igual .

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