
Estos últimos días ha estado de moda el poder. La verdad es que ha estado en la prensa el poder, porque de moda ha estado siempre. Es como dijo la aline kuppenheim hace 20 años cuando se le ocurrió cantar una canción en vez de actuar, que es como que a mí se me ocurriera escribir un blog en vez de ser fiscal: «el amor hace tanto daño, pero sigue de moooodaaaa». El poder también hace tanto daño, y nunca ha pasado de moda. Por ahí he escuchado también eso de que tanta gente ha muerto por la religión, por las ideas. Yo pienso que más gente ha muerto por el poder. El poder es una enfermedad que mata tanto al portador como al contagiado. Weno, la cosa es que se puso de moda porque habia que encontrar una persona para que fuera fiscal nacional y yo, trabajando en la fiscalía, escuchaba a la prensa decir «no tiene que tener lazos con nadie ni haber opinado nunca nada sobre nada, ni tiene que pensar nada acerca de nada nunca y nunca jamás haber hecho nada.» Lo mismo pedían en el senado, en la cámara de diputados, en las municipalidades, en los partidos políticos, en la feria, en la vega en la piojera, en la playa, en la cárcel y también en todas las tiendas de falabella. A mi, por mi lado, me daba rabia eso, porque no existe nadie así po. A todos nos gusta alguien, somos amigos de alguien, le compramos la fruta a alguien y tenemos una familia y amigos que proteger. Además, bueno pero eso es otra cosa, cuando uno trabaja en la fiscalía realmente piensa que hay que ser objetivo. Objetiva. Obvjetive. Una vez yo iba en el auto con la nati, la mochina, esa auta negra de la foto como hace dos «entradas». Un tipo salió de un estacionamiento y nos chocó. La nati iba manejando. Llegaron los pacos y me vieron. Era un pueblo chico así que yo era el señor fiscal, y todos cuadrados y pase señor fiscal a tomarse un cafecito, etc. Así que vieron y les dio diarrea y empezaron a señorfiscalearme y toda la custión. Eso es lo raro del poder y supongo que es lo más atractivo, que uno no tiene que ejercerlo para tenerlo. Cuando vives en torno al poder, miras todo desde la misma ventana, porque no ves que hay otras. La casa del poder tiene una sola ventana.
En fin, les dije que no, que tenían que tomar el procedimiento como uno cualquiera, porque era un procedimiento cualquiera. No podían creerlo. Los pacos viven en un mundo en el que están obligados a informar al superior todo lo que pasa. Chocó un diputado, se meó en la calle un senador, pillaron maejando curao a un juez, a un seremi, entraron a robar a la municipalidad, etc. Todos corren, porque le paso algo a alguien «importante». Y después estas mismas personas importantes andan diciendo en la tele que somos todos y todas iguales, etc. (dicen todos y todas, no porque crean que hay que visibilizar a las mujeres también en el lenguaje porque el lenguaje construye realidades y la práctica hace la diferencia, sino porque si no dicen todas y todos, los critican en la tele y puede que pierdan un voto, o una vota, que es menos importante, o un vote, pero ese da lo mismo porque son pocos. Poques)
La naty se fue entonces en el carro de los pacos, le hicieron alcoholemia, la llevaron a constatar lesiones, etc. Ella iba feliz y dice que me amó más aún ese día. Impresionada, porque los carabineros estaban dispuesto a no hacer nada de eso porque era la esposa del fiscal. La esposa. Ni siquiera era la fiscal ella.
Entonces después vienen con que hay que arreglar a la fiscalía porque las cosas no se hacen bien, cuando hacerlas bien significa meter preso a todo el mundo, por todo, para siempre. Pero a todo el mundo cachai, io sea si una persona denuncia a otra por lesiones, hay que meter preso a quien pegó los combos por haberlos pegado, y a quien denunció, por haber denunciado falsamente. las dos personas al mismo tiempo, presas por cosas contradictorias, pero juntos en la cárcel para siempre. El preso de schrodinger. Y también meterse preso uno mismo por haber metido presas a dos personas por cosas contradictorias, pero todos presos al final igual, porque la función de la fiscalía es esa: Meter gente presa.
Pero no cualquier gente pues.
Hay que meter presos a los pobres, a los extranjeros, a las putas, a las chicas y chicos que hacen espectáculo en los semáforos, a los que fuman marihuana, a los que se roban balones de gas y los venden en cinco mil pesos para comprarse un pito o cuando andan bien, un pedazo de pan.
Hay que meter presos a los que no piensan como nosotros, por no pensar como nosotros. A las mujeres que no quieren ser madres, porque cómo se les ocurre no querer ser madres si para eso las puso dios en el mundo, que acaso creen que las hicieron de una costilla por casualidad? es porque son un complemento del hombre. A los hombres a los que no les gustan las mujeres, sino que les gustan otros hombres, porque son unos monstruos que no entienden que dios (otra vez dios, este caballero aparece harto por aquí, y también es hombre, un temazo) les puso el tornillo para meterlo en la tuerca y no en otra parte. A las mujeres que no les gustan los hombres, pero en este caso la explicación es más simple: Son un engendro del coludo.
Yo creo que por eso el poder es tan atractivo y tan deseado, porque te permite obligar a la gente a pensar y actuar como tú, que es la weá más estúpida que me puedo imaginar. Mi relación con el poder comenzó cuando tenía como 3 o 4 años. No vayan a pensar que yo tenía mucho poder a los 3 o 4 años. Pero mi hermano sí lo tenía. Sobre mí. El es mayor. Tenía 7 a mis 4. 8 a mis 5, etc. Como decía joey, cuando yo tenía 10 el tenía 13, así que cuando yo tuviera 30 el tendría 39. Y bueno, él ejercía su poder con harta propiedad. A los 4, jugábamos a Batman y Robin. Al menos, yo creía que jugábamos a eso, pero él siempre era batman y yo robin, él salvaba a las personas y yo miraba mientras lo hacía. Una vez cuando yo tenía como 10, él me pegó un combo en las bolas y se fue a reír a su pieza. Le conté a mi mamá y no me pescaron, porque como éramos hombres, mi papá dijo que eran cosas de hombres. Mi hermano tiene probablemente más problemas psiquiátricos que yo, pero él nunca se los ha tratado. Como mi papá. Los dos creen que el sicólogo es para los locos. Eso es como creer que el médico es para los muertos. Con el paso de los años mi hermano fue perfeccionando sus técnica de abuso infantil hacia mí, bajo el manto de impunidad que le otorgaba la tríada infernal: Mi papá, el autismo y la sociedad occidental. Mi papá, porque las cosas de hombres se solucionan entre hombres. El autismo, porque o sea todavía tengo que decirlo? Es como que te pongan a correr una carrera con zapatillas que te quedan chicas sin decirte que te quedan chicas. Te das cuenta solo cuando te las pones, y ya es tarde. Y la sociedad occidental, que en 1980, 1990, 2000, 2010 y hasta 2020, sigue pensando que si no encajas no es porque la entrada es muy pequeña, sino porque tu forma es la equivocada.
Ya por los 13, cristián (mi hermano) había desarrollado la ciencia de hacerme sentir mal sin interacción física, muy coincidente con su paso del pensamiento concreto al abstracto. Parece que se entretenía diciéndome que todo lo que yo hacía estaba mal hecho, lo que no hacía debía haberse hecho pero mejor que no lo hubiera hecho porque lo habría hecho mal, que lo yo pensaba estaba equivocado, etc. Todo, por supuesto, ayudado por grandes e insignes representantes de la normalidad y el poder, como mi profesor jefe mauricio catalán, que me despreciaba porque era gordo y él, como profesor de educación física, esperaba que su curso fuera un equipo de fútbol, mi profesor de matemáticas, Margalet, un weon que disfrutaba premiando públicamente a quienes sacaban buenas notas y humillando públicamente a los que no, entre ellos yo. Para qué hablar de los bomberos. Eso merece, y tendrá un capítulo aparte. Todos, invariablemente, enloquecidos con su pequeña cuota de poder sobre mí. Pequeña para ellos. Gigante para mí.
El poder no es para personas como yo. Ni para tenerlo, ni para sufrirlo. Porque el poder se sufre, no se experimenta, pero no es posible no estar sometido a él. Lo que sí es posible es elegir no tenerlo. Yo he elegido conscientemente no tenerlo a lo largo de mi vida, porque así la vida es más simple. Suena como un clishé, tan clishé como decir que algo suena como un clishé. No tanto como decir que decir que algo suena como un clishé suena como un clishé, primero porque no es mucha la gente que dice eso y segundo porque ecribí clishé con s y no con che. Salió verso, blanca maría. En fin, cuando te das cuenta de que no quieres poder y eliges alejarte de él, ahí sí que te conviertes en la weá más rara del mundo. Yo pensé que no se podía ser más raro que autista con TEA y altas capacidades, pero sí se puede. Autista con TEA, altas capacidades y sin interés alguno por el poder. Suena como currículum en reversa. «Alvaro Pérez», «Alta capacidad de gestión y pensamiento, manejo de equipos unipersonales, alto nivel de descompromiso con el poder». Estoy ideal para una empresa multinacional. Imagínense como es esto de no querer poder, que no es lo mismo que no poder querer, o que no poder ni querer, cuando uno trabaja en la fiscalía. Nadie te cree po. Cómo no va a querer ser jefe? Ya fui jefe, y no me resultó, no fui buen jefe, porque no era cabrón, ni capaz de pensar mal de mis subalternos. Capaz. No se trata de pensar mal todo el tiempo, se trata de poder hacerlo. Prefiero quedarme en mi rinconcito, haciendo mi trabajo, preocupándome de que no todos los pobres aves que sacan un balón de cinco kilos pasen un año en la cárcel por cada kilo, de que las cosas realmente malas como un homicidio o una violación no queden impunes, de que las personas que no entienden el mundo de la justicia lo entiendan un poquito mejor y de que los que tienen un hermano como yo, que se nota, y que ahora pueden denunciarlo porque yo no podía, puedan recibir más ayuda que solo las caricias de una madre antes de dormir, que te ama y se desvive por protegerte, pero no sabe cómo, porque es 1980 y nadie sabe como, y porque tú no sabes cómo decírselo porque ni siquiera sabes que al igual que los migrantes, los negros, los pobres y las mujeres, con 4 años, 1 perro de peluche y olor a colonia simonds ya estás siendo víctima de abusos de poder por parte de hombres blancos que dan todo por hecho.
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